Estructura del ejercicio físico. Forma y técnica.
La estructura del ejercicio físico es el elemento que define y/o diferencia la naturaleza de un ejercicio. En este campo de actuación distinguimos la especificidad de cada ejercicio en base a su forma y técnica, todo ello materializado bajo la definición que los elementos mecánicos, kinesiológicos y funcionales determinan.
Lo que hará que un alumno se convierta en un ciudadano que emplee adecuadamente el conocimiento adquirido de la Educación Física durante su etapa educativa, es conocer la estructura del ejercicio físico y saber manejar sus elementos para decidir lo mejor para él, y para el objetivo pretendido.
Estructura del ejercicio físico. Forma y técnica
La diferencia o singularidad de cada actividad viene determinada por la estructura del ejercicio físico, y esta a su vez, modelada por la forma y la técnica.
En cuanto a la forma podemos diferenciar distintos tipos de ejercicios físicos en función de su aspecto formal, todos ellos bajo el auspicio de las fuerzas internas de la contracción muscular que determinan la técnica. En base a lo anterior, podemos clasificar el ejercicio (en base a su estructura) según:
Clasificación de la estructura del ejercicio
El carácter o apariencia externa del movimiento
Ejercicios naturales: en referencia a las habilidades básicas como andar, correr, saltar, lanzar o recepcionar, inherentes a la propio esencia motriz del ser humano y que no requieren un especial aprendizaje.
Ejercicios tecnificados: en referencia a las denominadas habilidades específicas, como una combinación de habilidades básicas cuyo aprendizaje tiene un fin específico. Por ejemplo, una recepción en voleibol.
El movimiento o intervención de las estructuras articulares del cuerpo
Ejercicios analíticos: aquellos que implican a una sola articulación. Por ejemplo, el ejercicio de elevación de talones para el tríceps sural.
Ejercicios sintéticos: aquellos que implican a varias articulaciones. Por ejemplo, el ejercicio de sentadillas, que implica a articulaciones como la cadera o rodilla.
Ejercicios globales: implican todo el cuerpo. De ahí que los ejercicios naturales o habilidades básicas (p.ej., la carrera) que implican a muchas articulaciones corporales, sean considerados también como ejercicios globales.
Las fuerzas que actúan sobre el movimiento
Ejercicios activos: como aquellos que son producidos por nosotros mismos o por nuestra propia fuerza interna, pudiendo diferenciar a su vez entre:
Ejercicios activos libres: como aquellos que actúan contra la fuerza de la gravedad. Por ejemplo, las flexiones de brazo en el suelo.
Ejercicios activos resistidos: como aquellos en que la fuerza interna actúa contra una fuerza externa. Por ejemplo, ejercicios con mancuernas.
Ejercicios activos ayudados: como aquellos en que la fuerza interna es insuficiente para contrarrestar la fuerza externa. Por ejemplo, al recibir ayudas por parte de un compañero para realizar las repeticiones pretendidas de un ejercicio.
Ejercicios pasivos: aquellos que son producidos por una fuerza externa o por una reducción de las fuerzas internas, pudiendo diferenciar a su vez entre: Ejercicios pasivos relajados: aquellos que son realizados dentro del límite articular. Ejercicios pasivos forzados: aquellos en que se traspasa el límite articular.
Estructura del ejercicio físico. Elementos mecánicos, kinesiológicos y funcionales
Para analizar los elementos mecánicos que intervienen en el movimiento, consideramos el cuerpo humano como un sistema de palancas y estudiamos los ejes y planos en los que se mueven así como los movimientos posibles en cada uno.
En el cuerpo humano la Biomecánica está representada por un sistema de palancas que consta de los segmentos óseos (como palancas), las articulaciones (como apoyos), los músculos agonistas (como las fuerzas de potencia), y la sobrecarga (como las fuerzas de resistencias). Según la ubicación de estos elementos, se pueden distinguir tres tipos de géneros de palancas:
Primer Género: palanca de equilibrio, donde el apoyo se encuentra entre la potencia y resistencia.
Segundo Género: palanca de fuerza, donde la resistencia se sitúa entre la potencia y el apoyo.
Tercer Género: palanca de velocidad, donde la potencia se encuentra entre la resistencia y el apoyo.



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